Autor: Érase una vez Córdoba

Córdoba y Roma (II): La iglesia de Montserrat

Córdoba y Roma (II): La iglesia de Montserrat

La Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma es, como su nombre indica, la iglesia nacional de España en la capital italiana.

Encontramos en ella la curiosa copia de la Virgen de Montserrat del santuario catalán (imagen al final del artículo), así como afamadas tumbas: la de Calixto III y Alejandro VI (los dos Papas Borgia) y la ahora vacía de Alfonso XIII, cuyos restos fueron trasladados a El Escorial. Ambas se encuentran en la misma pared, tal y como puede verse en una de las imágenes centrales.

Pero nos interesan más otras lápidas. Concretamente, las de cordobeses, como la que se encuentra junto al altar mayor:

Aquí yace el cuerpo del muy noble varón Francisco de Valenzuela, natural de Córdoba, Caballero de la Orden de Santiago, gentil hombre y criado de la Casa Real del invictísimo Carlos V, Emperador Rey (…)

 

Muchas de estas lápidas son cenotafios; es decir, no contienen restos. El motivo de ello radica (exceptuando el particular y mencionado caso de Alfonso XIII) en que hace apenas dos siglos, esta iglesia, entonces llamada Santa María de Montserrat, se fusionó con otra: la de Santiago, que fue clausurada. Y nació así el nombre actual del templo, mezcla de ambos.

Por este acontecimiento, la mayoría de las tumbas que había en Santiago fueron removidas, y, sus restos, reunidos y trasladados. De esta forma, muchas lápidas y monumentos, aun igualmente llevados a Montserrat, quedaron descontextualizados y normalmente no pueden ser contempladas por el público general.

Como la que podéis ver justo bajo estas líneas, también para un cordobés… 😉

Teo Fernández Vélez

 

Si quieres descubrir otras curiosidades de tu ciudad, no te pierdas nuestras visitas guiadas 🙂 

Info aquí.

Córdoba y Roma (I): El monte Testaccio

Córdoba y Roma (I): El monte Testaccio

Al sur del Aventino (una de las sieste famosas colinas de Roma) existe otro montículo, más pequeño, llamado Testaccio, al que corresponde la imagen superior.

¿Cuál es el origen de su nombre?

Testa significa, en latín, teja o vasija de arcilla, así como fragmento de las mismas. Y se da el caso de que el monte se formó por la acumulación (organizada y, en gran medida, planificada) de fragmentos de ánforas que llegaban al vecino puerto del río Tíber y eran desechadas una vez vaciadas. De ahí Testaccio, que vendría a ser el monte de los testae (plural de testa). De hecho, hoy en día, los romanos lo llaman, popularmente, de forma casi idéntica pero en italiano: monte dei cocci.

 

¿Qué tiene esto que ver con Córdoba?

Pues, según pudieron comprobar los arqueólogos, la mayoría de estos testae correspondían a ánforas de aceite que provenían de la zona sur de España (provincia Bética, así llamada por el río Betis -Guadalquivir-).

Y, claro está, si de aceite del sur de España se trata…

Conclusión: ¡La a veces llamada octava colina de Roma se conformó en gran medida por las ánforas que eran enviadas desde nuestra ciudad hace casi dos mil años!

Teo Fernández Vélez

Si quieres conocer  otras curiosidades de Córdoba (leyendas, tradiciones, restos romanos subterráneos…) no te pierdas nuestras rutas guiadas por la ciudad. Puedes ver la info en nuestra web haciendo click aquí.

  *Fotos: Imago Romae y Wikipedia.

Origen simbólico y mitológico del traje de flamenca

Origen simbólico y mitológico del traje de flamenca

La semana pasada llegó a mis oídos una curiosa teoría sobre la simbología del traje de gitana. Tras haberla investigado un poco, no se me ocurre mejor fecha que estos días de feria para compartirla con vosotros. Cierta o no, he escuchado cosas mucho más rocambolescas y rebuscadas que se han dado por ciertas. Y, a fin de cuentas, es tan hermosa que podemos aplicar aquel dicho italiano de “se non è vero, è ben trovato” (“si no es cierto, queda bien”).

Antes de nada quiero aclarar mi ignorancia sobre el mundo de la moda y el vestido, por lo que empleo los términos vestido/traje y gitana/flamenca indistintamente. Pido disculpas por los errores o imprecisiones que ello pueda suponer.

Pues bien, a lo que iba: En la Antigüedad existió el culto a diversas diosas similares relacionadas con la feminidad: Astarté, por ejemplo, era la diosa fenicia equivalente a las Ishtar o Inanna mesopotámicas, a la Tanit cartaginesa, a la Afrodita griega y a la Venus romana. Es decir, a grosso modo, todas eran diosas de la belleza, de la feminidad, el amor carnal y la fertilidad.

Para muchas de ellas, especialmente para la propia Astarté y para Inanna, se utilizó como símbolo la roseta, pues la rosa fue (y sigue siendo) la alegoría del amor y la belleza. Por ello, opiniones más aventuradas relacionan a estas divinidades también con la Virgen María cristiana,  cuyo símbolo en un tiempo fue la misma flor. Sin embargo, los valores e iconografía de María parecen más equivalentes a los de Diana-Artemisa y Minerva-Atenea, por lo que la cautela nos hace dejar aun lado, por ahora, esta opción. Además, este elemento decorativo era paralelamente muy empleado en Europa, sobre todo por los celtas, en este caso aludiendo al sol y, por ello, al nacimiento y a la resurrección.

Si nos remitimos a la más famosa representación de la mencionada pléyade, nos encontramos con el Nacimiento de Venus de Botticelli, en el que observamos la llegada de la diosa según lo cuentan los textos: surgida de la espuma del mar (realmente, esta obra, a pesar de su nombre, representa la llegada de Venus y no su nacimiento; pues, sobre este, existe más de una versión).

Es por ello que hay quien observa en el vestido de gitana la hermosa simbología del culto a la belleza de la mujer: en la parte inferior, los volantes no dejan de ser unas rosetas, el comentado milenario símbolo de aquellas diosas (o incluso serían un guiño a las olas del mar). Y de ellos emerge la parte más ceñida, que ofrece la feminidad física en todo su esplendor.

Por tanto, quien se lo enfunda resulta otra bella Venus que surge de la espuma de las olas… Por eso, ¿acaso existen muchas cosas más femeninas que un vestido de flamenca?

…Se non è vero, è ben trovato…

Teo Fernández Vélez

(Publicado origialmente el 9 de mayo de 2014)

Si quieres conocer más tradiciones vinculadas a nuestra Feria, no te pierdas los días 20 y 27 de mayo nuestro paseo guiado Érase una vez… la Feria de Córdoba. Y, para descubrir otras historias mágicas de tu ciudad, puedes elegir nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba 🙂

El “Foro Nuevo” de Corduba

El “Foro Nuevo” de Corduba

Nuestra ruta guiada Córdoba Subterránea, presentada en junio del 2014 en el Ayuntamiento de Córdoba, descubre espacios arqueológicos subterráneos habitualmente cerrados al público.

Siguiendo esa filosofía, os acercamos otro espacio del mismo tipo (que NO está incluido en dicho tour) a través de una de nuestras colaboraciones con PTV Córdoba: el Forum Adiectum o Foro Nuevo de la Córdoba romana. Esperamos que os guste 🙂

Introducción: Teo Fernández (Érase una vez Córdoba)

Explicaciones del yacimiento: Carlos Márquez (Profesor de Arqueología de la UCO)

Si quieres conocer espacios similares, no te pierdas nuestra mencionada ruta Córdoba Subterránea 😉

También puedes suscribirte en la casilla indicada al respecto en la parte inferior de la web, y recibirás gratuitamente nuestra agenda de actividades en tu correo electrónico 🙂

GarabaTEOs (VII): 50 familias que cambian el mundo

GarabaTEOs (VII): 50 familias que cambian el mundo

A las puertas de un nuevo Festival de Patios, me permito compartir con vosotros este “GarabaTEO” de mayo del 2015:

Uno de los temas “estrella” que se debatió en el I Congreso Internacional de Turismo Cultural de Córdoba, celebrado los pasados 7 y 8 de mayo en el Palacio de La Merced, fue la idea de que son las personas anónimas las que realmente llegan a provocar cambios culturales que influyen en las sociedades.

Y estoy totalmente de acuerdo. No son los héroes ni los villanos más visibles los que suelen llevar a cabo alteraciones de profundo calado a largo plazo, ya sean positivas o negativas. Son las personas normales, comunes, quienes, a veces sin proponérselo, dan forma al mundo. A muchos puede disgustar dicha realidad, pues supone dejar de echarle la culpa a los demás y asumir la responsabilidad tanto individual como colectivamente. Pero la obviedad y también la fuerza de esta afirmación son demoledoras.

Pues resulta que uno de los mejores ejemplos lo tenemos en Córdoba con el Festival de Patios: lo organiza (coordina y premia) el Ayuntamiento, pero quienes dieron forma a esta tradición y han conseguido que se convierta en Patrimonio de la Humanidad han sido los cuidadores de los recintos; casi en su totalidad, familias.

Apenas medio cententar de familias que, encarnando la idiosincrasia local y ejemplifiando virtudes muy nuestras como la discreción, la generosidad, la constancia y la perseverancia (el concurso va camino de cumplir un siglo de existencia) han logrado transformar la realidad actual de la ciudad. Y han provocado que los patios hagan parangón a la Mezquita-Catedral o al samorejo como elemento indentificativo de Córdoba.

Seguramente haya pocas medidas promovidas desde las distintas administraciones públicas que tengan el impacto económico en la ciudad que supone el mencionado concurso de patios, que paradójicamente está basado en todo lo contrario: en pequeñas inciativas particulares. Como se reflexionó en dicho congreso, ¿qué pasaría si, solamente un año, el apenas medio centenar de participantes decidiera no concursar? ¿No tendría eso (añado yo) mucha mayor influencia en la economía y el empleo en la ciudad que cualquier decisión política?

(Y esto no es, insisto, una crítica a las Administraciones. Todo lo contrario: es una reivindicación del poder transformador que tiene la ciudadanía cuando trabaja de forma positiva).

Esa, amigos, es la fuerza real de las sociedades: El mundo no se cambia con guerras, ni con votos, ni con manifestaciones. El mundo se cambia construyendo desde nuestra casa, con pequeños gestos. Sobre todo si, como es el caso, otros construyen, desde la suya, en la misma dirección.

Como han demostrado cincuenta familias que cambian el mundo (o, al menos, Córdoba) cada vez que riegan sus macetas.

Gracias, gracias, y mil veces gracias a todas ellas.

Teo Fernández Vélez (16 de mayo de 2015)

El origen de la fiesta de Las Cruces de mayo

El origen de la fiesta de Las Cruces de mayo

Los meses de abril y mayo incluyen diversas festividades que, como ocurre con tantas otras fechas señaladas del calendario cristiano, tienen origen pagano, en este caso relacionado con el cénit de la primavera. Quizá el ejemplo más claro sea el de San Isidro Labrador, que se celebra el 15 de mayo sin ser esta la fecha de su fallecimiento. Y algo similar ocurre con la Fiesta de la Cruz, evidente fusión de ambos legados.

En origen, sería una de las celebraciones vinculadas a las flores, que incluían cánticos, bailes y, en algunos casos, también ya un eje vertical central, a modo de “totem”. Este podía ser un árbol, o sencillamente un palo cuya cima debía ser alcanzada por los jóvenes (costumbre esta última que aún se mantiene en muchas localidades españolas).

Sin embargo, según la tradición cristiana, un 3 de mayo tuvo lugar la “Invención de la Cruz”. Esto es, el descubrimiento por parte de Santa Elena, madre del emperador Constantino, de la cruz donde Jesucristo había sido crucificado. Por ello se considera esa fecha el “Día de la Cruz” y también por ello Elena suele aparecer sosteniendo este objeto, como ocurre en uno de los pilares de la basílica de San Pedro del Vaticano (imagen).

Cabe matizar que Constantino no fue, como comunmente se dice, el gobernante que hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio Romano. Ese paso lo daría Teodosio décadas después. Pero Constantino sí instauró la libertad de culto, abriendo así la vía para el desarrollo del potencial de esta religión.

Los historiadores suelen considerar que esta apertura se debió a motivos políticos y pragmáticos. La leyenda, por otro lado, habla de que su conversión se debió a la visión de una cruz en el cielo la noche anterior a una gran batalla, y que le habría llevado a la victoria en esta. Pero su especial relación con la Cruz no quedó ahí, sino que, como hemos mencionado, fue continuada por su madre.

Son varias las fuentes antiguas que narran la llegada de Elena a Tierra Santa, si bien este viaje también podría bordear el mito, considerando que para entonces la peregrina debería tener 75-80 años. La cuestión es que todas las versiones coinciden en que allí encontró reliquias, como las de los Reyes Magos o la mencionada Vera Crux, que diferenció de las otras dos cruces (las de los ladrones ajusticiados junto a Jesús) gracias a una curación o resurección milagrosa producida al entrar en contacto con el sagrado leño.

Sea como fuere, sed buenos este puente…

Teo Fernández Vélez

Descubre historias mágicas de nuestra ciudad en nuestra ruta nocturna Leyendas de Córdoba.

5 años de leyenda(s)

5 años de leyenda(s)

Con el mes de marzo, cerramos la celebración de nuestro V cumpleaños.

Queríamos  conmemorarlo contándoos, como es habitual en nosotros, Córdoba de una manera diferente. Especialmente, nos interesaba haceros llegar alguna leyenda poco divulgada. Por eso organizamos dos rutas guiadas por la zona Norte de la Axerquía, en las que colaboraron el Palacio de Viana y el Ayuntamiento de Córdoba, y que incluyeron visita a la Torre de la Malmuerta (imagen superior).

Si no te fue posible asistir, puedes sumarte a nuestra habitual ruta nocturna Leyendas de Córdoba, que narra otros relatos tradicionales de nuestra ciudad. Tienes toda la info en nuestra web haciendo click aquí.

Las leyendas de la Torre y su interior puedes conocerlos en este vídeo que realizamos con PTV Córdoba:

Pero, además, se da la circunstancia de que, coincidiendo justamente con el mes de marzo, Fundación PRASA nos encargó un repertorio de visitas guiadas sobre diferentes aspectos del patrimonio histórico-artístico cordobés: Sobre arqueología (Córdoba Subterránea), Historia (La Inquisición en Córdoba) y Arte (Julio Romero de Torres -imagen inferior, otra vez con la colaboración de Palacio de Viana-).

Si también te habría gustado acompañarnos, no te pierdas las próximas. Tienes toda la info en nuestra web (aquí).

¡Y muchas gracias por acompañarnos estos cinco años! 🙂